sábado 21 de enero de 2012

Otra vez, otra vez...

Dejó de buscarte, ya te tenía... sabía dónde estabas aunque a pesar de todo no fuera eso lo que anhelaba. Y pasó demasiado tiempo, demasiado entre tus manos inertes y entre tus fibras inmóviles. Pasó lo que no debía, sucedió lo que habías deseado un día, un único día. Jamás ocurrió lo que de verdad añorabas, no dejaste de gritar ahí dentro aunque nunca te oyeron fuera. Todo a la mierda, una vez más.
Otra noche de incertidumbre. Otras tantas semanas de desolación y tardes de llorar hacia adentro. Otra vez, otra vez... y cada vez más débil el pesar, más amortiguado el crujido, más febril el dolor. No hay manera de zafarse.

lunes 28 de noviembre de 2011

Maldito sea

...este amor irrefrenable.

lunes 17 de octubre de 2011

Luchas perdidas

Deseé tantas veces, supongo que falsamente... que un día volvieras a por mi. Que dieras la vuelta y fuera demasiado tarde, que yo ya no estuviese. Que pudiera girarme y salir con paso firme, dejándote sólo el sonido hueco de unos pasos, abismos que no pudieras digerir. Lo deseé porque no cabía más dolor allá dentro, más impotencia cetrina. Jamás llegué a pensar que pudiera suceder. Que vinieras... que te acercaras tanto, y a la vez tan poco. ¿Por qué lo has hecho? Por qué sólo merodeas cuando todo es imposible y me abandonas a mi suerte cuando no creo en nada más... Por qué crucé delante de ti arrancándote una última mueca de astío, cuando en realidad no quería ninguna venganza, ya no la quería, ¿acaso alguna vez lo hice?

Salta por los tejados, pero no me dejes ese deber. Escapa, lánzate ahí afuera, busca en otro lugar. Y no me apuñales con los ojos más sinceros que conocí... no me hagas culpable... no me abandones.


jueves 15 de septiembre de 2011

Hoy, aquí, ahora

Te echo tanto de menos.

(Que no se decir nada más)

lunes 12 de septiembre de 2011

Ghost Boy




Sabía que iba a crujir como la tierra seca de verano que añora las tormentas, que todos los murmullos que querían hacerme mirar en otra dirección solo eran niebla. Sobretodo, sabía que volver sería mi lamento. Un fantasma que no está; mi fantasma tantas veces inventado, deseado y echado a perder. Mi único fantasma esta vez, abrazándose a mi rostro apesadumbrado al ritmo que pasan los minutos...

jueves 1 de septiembre de 2011

Cosas que no sé decir

Cómo le explicas eso a alguien. Es más, cómo se lo dices, sin dar demasiadas explicaciones, frases extra que quizá ni siquiera le conciernen, o sí le afectan pero no necesita saber. Cómo reduces esas pequeñas (o puede que en este caso grandes) punzadas, a una simple frase, a un hecho.

Después de pasar años gritando con toda la furia que mis huesos me han permitido en los pocos metros cuadrados de mi habitación, resulta que no era necesario. Que el eco repetitivo y asesino que me volvía más pequeña cada día no necesitaba ser vociferado con rabia asesina, sólo debí encauzarlo bien. Estaba claro, joder, lo estaba. Y yo no fui capaz de verlo con esa claridad. Pero aquello en el fondo no es demasiado importante, puede que incluso me ayudara en cierta forma a coger el impulso necesario que puse en práctica más tarde. Más tarde. Esas son las palabras exactas que quiero que comprendas pero hieren demasiado. Es demasiado tarde para ti. Y al mismo tiempo me duele que sea de esta forma. Pero no quiero dar marcha atrás. No puedo, de momento. No, no quiero.

lunes 11 de julio de 2011

El verano y la hiel

No, no quiero tentarme... no quiero dar un paso más a destiempo... no quiero caer... no quiero coger impulso por el mero hecho de coger velocidad... ¿adonde me ha llevado eso todo este tiempo? Sigo en medio de ninguna parte, mi ninguna parte, apartada con minuciosidad, estúpida y dañina. Me sigue doliendo este empuje que mantengo conmigo misma como la cara oculta de una piedra tumbada en el suelo, inútilmente agazapada, preparada para ser pateada y desplazada sin un por qué. Sacúdete este espanto y escapemos juntos, tu horror sin el mío, mis fantasmas sin los tuyos. A ciegas si es necesario, escapemos de noche. Alejaos esperpentos inmóviles, ruinosas siluetas informes, escapad de este espacio y dejad que mi aliento contrarreste el denso aire del verano...

martes 5 de julio de 2011

Sincronismos

Abrió los ojos, la imagen fue perfilándose lentamente mientras una enorme luz le cegaba. El sonido general se disipaba. Mientras, el suelo firme se desarmaba en arena hasta el horizonte. La sola posibilidad de que aquello desapareciera era más de lo que podía soportar. La gravedad no sostenía su cuerpo, sus manos se soltaban sin poder evitarlo. Era niebla, humedad que eleva el vuelo una mañana de verano y parte sin rumbo para unas vacaciones sin preaviso. Era la semilla del mal disfrazada de vino dulce y ataraxia abandonada. Era su sino en bucle, continuo y enclenque...

miércoles 25 de mayo de 2011

Ahora

Me dejé caer rodando calle abajo, despacio como un sueño que se para, que se ilumina tras los párpados que han dejado atrás horas de tinieblas. La tempestad, seguía ahí completamente desnuda, nueva y hermosa. La metamorfosis al fin había desplegado sus alas enclenques, sin importarle que fueran de nuevo abatidas. Lo tenía en las manos, había jugado y era suyo... era suyo.

martes 29 de marzo de 2011

Abismo

Agárrame de la mano y salgamos corriendo, volemos sobre el asfalto como papeles de periódico perdidos una mañana de domingo con el sol quemando las antenas de los tejados. Como fríos rayos a punto de desaparecer. Rasgando nuestras heridas con la velocidad del aire que quema y se consume. Concentremos el negro de todo cuanto existe a nuestro alrededor en el centro de las pupilas, y no apartes tu mirada. No desvíes tus ojos de los míos, no los dejes llorar aunque lo pidan a gritos... aunque lo sigan pidiendo, como idiotas ante el abismo...

jueves 27 de enero de 2011

Por qué...

Por qué a pesar de todo estas ganas de diluírme en lágrimas no desaparecen... Por qué me impaciento... Por qué quiero que acabe cuando lo tengo entre los brazos... Por qué lo echo tanto de menos cuando ya no tiene remedio... Por qué tengo esta boca absurda que lanza palabras como nubes de polvo y piedras desmigadas...

miércoles 19 de enero de 2011

Cortes

Esta falsa energía que se apodera de mi blanda piel, todas las noches de ojos abiertos y sus mañanas de oscuridad, no me llevan a ninguna parte. Porque este dolor, esta vez, no tiene remedio. Y ahora me doy cuenta por vez primera de lo inocente que he sido, de lo equivocada y estúpida que he llegado a ser. Este dolor que no se puede dejar de lamentar, que intuía como un juego, se ha plantado en mi jardín antes de que me diera tiempo a regarlo. Los nubarrones le quitan el sol y ni siquiera sueltan lágrimas. Gritan en la noche lanzando rayos y centellas sin fulgor, pero llenos de desesperanza. La sangre se amontona al final de las venas, cortando el ciclo de respiración, obligándome a morir cada segundo antes de tiempo. Es una rabia que no se puede descargar, una punzada que desgarra las carnes y los patrones del traje del alma. Aniquila como un fantasma. Como una niebla espesa y tibia. Como un silbido aterrador. Una alegría, una sonrisa que no tiene un origen cierto, instalada en mi cara de boba para sopesar el desconcierto que en realidad invade todo mi cuerpo y mis pensamientos cada hora del día. Amargo final, baldosa hueca que nos hará caer. Ruido de cristales punzantes y manchados regados por el suelo. Me duele, como jamás nada me había hundido. No quiero observar ese desenlace, no quiero sentir este dolor. Sola, no quiero que te vayas... sola, no quiero que me despidas... El sinsentido final que hurgará en mis pobres entrañas, y entonces sí, todas las lágrimas serán derramadas como un río sin destino corriendo a velocidad vertiginosa en un día gris infinito...


miércoles 5 de enero de 2011

Bucles Interminables

Aguanté más de 365 días sin llorar, todo un record. Lás lágrimas que vinieron después no fueron demasiado crueles, me mantuve en pie de forma estoica, ni siquiera ahora consigo ver cómo lo conseguí... pero un luego no dura demasiado, siempre hay otro a continuación hasta completar una cadena de bucles interminables. No soportaba no estar sola, me hacía demasiado daño cada pequeño roce con los demás, los sufría (los sufro) desmesuradamente. Y tontos de ellos pensaban que no los quería. Esa es mi tara, no los se querer bien. No se quererlos sin llorar hasta sentir que empiezo a diluirme y los ojos se van a salir de sus membranas. En esos momento se retuercen fibras que no se atreven a molestar durante el resto del tiempo. Yo sufría como una idiota, era un amor insufrible ciertamente.

viernes 31 de diciembre de 2010

Ven...

Ven y abrázame hasta que me duelan las costillas y tenga ganas de escurrirme al suelo como un ser inerte, como un árbol recién talado. Pero por favor abrázame.

martes 7 de diciembre de 2010

Acaso no era él

Navego entre películas y páginas de novelas cortas, donde siempre acabo encontrándote. Eres tú quien viaja con ella, atraviesa las delgadas líneas fronterizas de los mapas, y la lleva de la mano paseando por las empedradas ciudades de la vieja Europa. Siempre lo imagino así, siempre te veo sin la mínima neblina o duda. Es a ti, o acaso comienza a ser un personaje que lleva demasiados detalles asociados pero sólo existe en mi cabeza. Creado a placer, me acompaña en las horas en que no hay nadie más. Cuando no tengo a quién contarle las futilidades que no le cambiarían la vida a nadie pero necesito compartir. Estás aquí dentro conmigo, y quiero hacerte de carne y hueso, como un Gepeto indolente. Entremezclo mis deseos con las pocas migas que me das, agridulce como un licor amaro. Este brebaje ha bañado cada rendija de estas piedras por las que camino y forma parte de su sustento. Acércate, déjate ver... puede que sea mejor...



Delirante nº

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