sábado 21 de enero de 2012

Otra vez, otra vez...

Dejó de buscarte, ya te tenía... sabía dónde estabas aunque a pesar de todo no fuera eso lo que anhelaba. Y pasó demasiado tiempo, demasiado entre tus manos inertes y entre tus fibras inmóviles. Pasó lo que no debía, sucedió lo que habías deseado un día, un único día. Jamás ocurrió lo que de verdad añorabas, no dejaste de gritar ahí dentro aunque nunca te oyeron fuera. Todo a la mierda, una vez más.
Otra noche de incertidumbre. Otras tantas semanas de desolación y tardes de llorar hacia adentro. Otra vez, otra vez... y cada vez más débil el pesar, más amortiguado el crujido, más febril el dolor. No hay manera de zafarse.

0 antídotos antipánico:

Delirante nº

Licencia